Fin del octubrismo
Escrito por Luis Barragán | X: @luisbarraganj   
Lunes, 03 de Agosto de 2015 00:33

Una explicación necesaria
Desde que asumimos las responsabilidades nacionales de dirección en el Partido Socialcristiano COPEI, a finales de 2002, resultante de los comicios internos de base, por fin celebrados, intentamos dar, intensificar y compartir el debate que el todavía recientemente instaurado régimen en Venezuela, debía suscitar. Particularmente, César Pérez Vivas (Secretario General), Clemente Bolívar y Lucas Riestra (Vocales), entre otros, proseguimos con las ideas que, frecuentemente, nos congregaban e, incluso, motivaron los encuentros nacionales de la que denominamos la Mesa Demócrata-Cristiana.
A contracorriente, tratamos de auspiciar una perspectiva diferente al de la presunta normalidad democrática de un proceso que, inicialmente, concebimos como neo-autoritario, advirtiendo los fuertes indicios de un proyecto totalitario que, de un modo u otro, pudimos expresar a través de las distintas declaraciones de prensa. E, incluso, no olvidamos que, al rendir el informe político correspondiente, como Secretario General (encargado), no tuvimos mayor éxito en el seno de la dirección, al plantear el peso de una hipoteca política e ideológica que ya se hacía evidente: “no veo la cubanización por ningún lado”, señaló un calificado dirigente del partido que ayudó a cortar prontamente la discusión.
Insistimos en nuestra visión del problema y, por solicitud del Dr Michael Lingenthal, representante de la Fundación Konrad Adenuaer en Venezuela, suscribimos en 2003 un informe contentivo de nuestras personales consideraciones. Y, en medio de las difíciles circunstancias y compromisos políticos de entonces, tomamos algunas notas y le dimos cuerpo para sustanciar una postura.
Por fortuna, copia del trabajo ha reaparecido entre los archivos domésticos y, transcurrido doce años, lo creemos pertinente con las correcciones y actualizaciones que pudieran hacerse, aunque – en esta ocasión – lo presentamos tal y como lo redactamos originalmente. Considerado un borrador, quisimos retomarlo, pero fue infructuoso el esfuerzo de ampliación, ratificación y rectificación de criterios, por las consabidas vicisitudes que impidieron darle la profundidad necesaria para buscar una casa editora que tuviese interés.
Huelga comentar la situación que hoy vivimos los venezolanos, convencidos del talante, la naturaleza y las consecuencias de una propuesta totalitaria en curso. Dios mediante, la superaremos.
Luis Barragán J. Caracas, agosto de 2015

altEn septiembre de  2003 el  jurista, y ahora diputado, Luis Barragán presentó un trabajo que intentaba reducir la "profunda perplejidad ante el régimen imperante en Venezuela".

Escrito para la Fundación “Konrad Adenauer” (Venezuela) el papel de trabajo proponía "una caracterización que nos permita, incluso, vislumbrar las respuestas cónsonas con los desafíos pendientes."

Una explicación necesaria

Desde que asumimos las responsabilidades nacionales de dirección en el Partido Socialcristiano COPEI, a finales de 2002, resultante de los comicios internos de base, por fin celebrados, intentamos dar, intensificar y compartir el debate que el todavía recientemente instaurado régimen en Venezuela, debía suscitar. Particularmente, César Pérez Vivas (Secretario General), Clemente Bolívar y Lucas Riestra (Vocales), entre otros, proseguimos con las ideas que, frecuentemente, nos congregaban e, incluso, motivaron los encuentros nacionales de la que denominamos la Mesa Demócrata-Cristiana.

A contracorriente, tratamos de auspiciar una perspectiva diferente al de la presunta normalidad democrática de un proceso que, inicialmente, concebimos como neo-autoritario, advirtiendo los fuertes indicios de un proyecto totalitario que, de un modo u otro, pudimos expresar a través de las distintas declaraciones de prensa. E, incluso, no olvidamos que, al rendir el informe político correspondiente, como Secretario General (encargado), no tuvimos mayor éxito en el seno de la dirección, al plantear el peso de una hipoteca política e ideológica que ya se hacía evidente: “no veo la cubanización por ningún lado”, señaló un calificado dirigente del partido que ayudó a cortar prontamente la discusión.

Insistimos en nuestra visión del problema y, por solicitud del Dr Michael Lingenthal, representante de la Fundación Konrad Adenuaer en Venezuela, suscribimos en 2003 un informe contentivo de nuestras personales consideraciones. Y, en medio de las difíciles circunstancias y compromisos políticos de entonces, tomamos algunas notas y le dimos cuerpo para sustanciar una postura.

Por fortuna, copia del trabajo ha reaparecido entre los archivos domésticos y, transcurrido doce años, lo creemos pertinente con las correcciones y actualizaciones que pudieran hacerse, aunque – en esta ocasión – lo presentamos tal y como lo redactamos originalmente. Considerado un borrador, quisimos retomarlo, pero fue infructuoso el esfuerzo de ampliación, ratificación y rectificación de criterios, por las consabidas vicisitudes que impidieron darle la profundidad necesaria para buscar una casa editora que tuviese interés.

Huelga comentar la situación que hoy vivimos los venezolanos, convencidos del talante, la naturaleza y las consecuencias de una propuesta totalitaria en curso. Dios mediante, la superaremos.

Luis Barragán J. Caracas, agosto de 2015

Contenido

Nota previa

I.- Ejercicio de precisión

II.- Imaginario que se va

III.- Ruptura e inauguración

IV .- Capacidad imaginaria

V.-  Dificultades del consenso

VI.- Bibliografía esencial 

VII.- Anexo: Ley Mordaza 124

Léelo completo haciendo clic aquí (o descárgalo en PDF)


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Banner
opiniónynoticias.com