|
||
| Opinion | ||
| Noticias | ||
Al que no vote, le caeMe niego a ver vainas ridículas y a escuchar mentiras; por eso no me calé el desfile con el cual el régimen, una vez más, intenta ... |
El mensaje personalistaEl presidente Chávez pronunció alrededor de 60.000 palabras el viernes 13 de enero en su intervención de ... |
El otro cuatroEl régimen está en campaña, y por eso no nos debe extrañar que eche el resto en un año tan corto como promete ser el 2012. ... |
Sociedad AbiertaSi hemos de creer a Karl R. Popper en “La sociedad abierta y sus enemigos” (1945) sobre las condiciones de una sociedad abierta, entonces tenemos serios ... |
El chavismo del generalCuando el general Cliver Alcalá Cordones proclama que las FAN son chavistas...no sólo está repitiendo una consigna de arriba sino que también expresa la verdadera faz ... |
| ¿Autocensura o legalidad? |
| Escrito por Israel Fernández Amaya |
| Viernes, 20 de Agosto de 2010 07:27 |
El uso de Internet es un reto a la legalidad, es una concepción nueva y difícil porque conlleva a un aspecto inmediato de la información y comunicación instantánea a la velocidad de la luz y con carácter universal.
Además, es totalmente participativa; el usuario es parte activa de ese medio comunicacional. Por ello, a la par de esa cultura, se ha destruido otra, la de la legalidad, por lo menos la que conocemos y hemos vivido. En la red se evidencian las más peligrosas situaciones bajo un manto de impunidad e indiferencia social que generan verdaderos delitos, graves casi todos ellos, utilizando el mote de “redes sociales”, que si bien cumplen algunas funciones como tal, se arrastran por caminos peligrosos que envuelven la pornografía, la difamación, la extorsión, delitos contra la propiedad, contra menores y muchos más.Hay aspectos básicos que deben definirse en función de frenar esa anarquía, y sencillamente se conseguirá cuando los manejadores de esas redes limiten las publicaciones de textos e imágenes que simplemente atenten contra el sentido común, la paz social o la dignidad de personas e instituciones. La referencia obligada está en los portales de noticias y los denominados “comentarios” que al final de las mismas se escriben y publican, constituyendo verdaderos focos ofensivos, calumniosos, difamatorios y en los cuales se dirimen en forma pública rencillas personales o institucionales amparadas en el anonimato y la tolerancia de quienes manejan dichos portales. Por ello no es cuestión de autocensuras, es depender de la legalidad y respetar al prójimo, estableciendo garantías a todos los ciudadanos de respeto y acatamiento al orden jurídico. No puede concebirse que a la par de una noticia se expresen todas las blasfemias e insultos que tanto se censuran y frenan al periodismo impreso y audiovisual. Si la decencia no priva, seguirán las vías de hecho. Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla |