La Guerra Federal del siglo XXI
Escrito por Alexis Aponte | @alexisaponte14   
Martes, 09 de Enero de 2018 07:58

altEstamos presenciando la Guerra Federal en su versión del  siglo XXI, con su Zamora versión remozada,  saqueos, invasiones y expropiaciones organizadas.

Es  la única respuesta que tiene el gobierno al hambre, a la escasez de medicinas, a la ausencia de gasolina, de efectivo y de empleo, la solución gubernamental es estimular los deseos primarios del ser humano. La orden es” vayan a los supermercados que los estamos obligando a rebajar los precios”. Claro ellos (el gobierno) no conoce o desconoce las leyes del mercado. Al final del día, el pueblo drenó su “frustrachera”  pero después viene el día siguiente, ese día habrá supermercados vacíos y sin intenciones de reponer inventarios y el gobierno seguirá siendo incapaz de resolver los problemas cotidianos del ciudadano de a pie.

Decimos que es la Guerra Federal del siglo XXI, porque los métodos y los fines y el lenguaje son los mismos. Desconocimiento de la propiedad privada. El que trabaja es un enemigo potencial. Aquel que tiene algo producto de su trabajo, para ellos es el resultado de la explotación del hombre.  No es la guerra de clases, porque la guerra es una manifestación del ser humano con cierta organicidad. Es el desorden de una clase. Más aún, a veces no es ni clase, de acuerdo a la concepción marxista, ya que el concepto de clase social se refiere a una masa organizada.  Lo que estamos presenciando es una caterva de transgresores de toda normativa social y legal.

El gobierno no entiende una regla sociológica; cuando estimulas esta clase de comportamiento, que en la práctica es delincuencial, en el día de hoy va contra el enemigo señalado, pero los objetivos se reducen y llega un momento que esa masa desorganizada, se voltea y mira a aquellos que la crearon y van contra ellos. Normalmente cuando van contra los “padres de la criatura”, van con más fuerza, más experiencia en destrucción y odio acumulado, porque en el fondo ese ser humano se sabe una víctima.

El gran problema de destapar los demonios es volverlos a encerrar. Esa tarea es dura para quien tiene que realizarla y más dura para quien tiene que reconvertirse. En cierta forma es como recoger el agua derramada, difícil por no decir imposible. Los venezolanos desde hace mucho tiempo (mucho antes del 1999, éste año simplemente fue el punto de inflexión) somos víctimas del primitivismo social. Nos acostumbraron a vivir de la renta petrolera. Queremos todo regalado, que no nos cueste nada. Hay el dicho aquel, “…lo   que te encuentres es tuyo…”, en conocimiento personal que no te pertenece. Una manera disfrazada de apropiarte de lo ajeno.

Reciente hubo un referéndum en Suiza sobre un plan social para los sin  trabajo, el cual fue rechazado  por  4 de cada 5 ciudadanos suizos, que se negaban a recibir un pago sin laborar, ellos lo que quería es empleo.  Cuando Japón fue víctima hace unos años de aquel trágico terremoto acompañado luego de un   tsunami, que devastó varias ciudades, se pudo observar a los ciudadanos japoneses haciendo su cola en forma ordenada para recibir su ayuda ante la escasez de alimentos. Para ellos el respeto mutuo y a la propiedad prevalece y es lo que nos hace sociedades de primer mundo.  

La tragedia de Venezuela es más de lo que cualquier persona se pueda imaginar. El trabajo que tenemos por delante, no es solamente político, económico, financiero y productivo. Es rehacer la Nación, la República, la convivencia social, el derecho, el respeto ciudadano, la convivencia y las instituciones.

Tendremos que partir desde la familia, refundarla y reconstruirlas. Formar  ciudadanos desde las guarderías infantiles. Reconocer y hacer de nuestros ejemplos cívicos que los tenemos, el  modelo a seguir, muchos de ellos reconocidos en el mundo.  Tenemos que diseñar una nueva Visión y Misión de país. Definir Valores, construir una Ética y  una moral ciudadana y republicana.

Lamento decir, que estas cosas no aparecen en la partitura ni en los discursos de los políticos, tanto del gobierno como de la oposición. Claro, eso no da votos. Pero confiamos en nuestra sociedad que de su seno brotará personas y grupos de pensamiento que están debatiendo  estos temas y en algún momento emergerán para llevarlas adelante.

A los actuales gobernantes les recuerdo que todo pasa, nada es eterno. Ni Alejandro Magno lo fue y tampoco el Imperio Romano. Las sociedades evolucionan a lo mejor, porque es una ley natural y siempre hay mentes esclarecidas que guían y sirven a su pueblo. Salud y Fuerza para resistir los embates de la barbarie y Fe que es el arma de los que tienen la razón y hacen cosas buenas. 

alt


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



opiniónynoticias.com