Se acabó lo que se daba
Sábado, 05 de Septiembre de 2009 16:15

altPretendieron contrarrestar nuestra marcha: descomunal, entusiasta, militante, de cientos de miles de manifestantes con un puñado de desperdigados en una calle frente a la cancillería. Patético y lamentable. A eso se han reducido : a la nada vociferante de sus talibanes.
Insólito: para poder darse un baño de multitud, de esos que hace diez años eran pan nuestro de cada día a cualquier hora y en cualquier barrio de Caracas o en cualquier pueblito de Venezuela, el teniente coronel tiene que malbaratar decenas de millones de dólares, poner en movimiento todo su aparato cancilleresco, movilizar a la OPEP en pleno y montar una gigantesca tournée por los países más zarrapastrosos y dictatoriales del África y los más talibanes y retrógrados del Medio Oriente. Libia o Siria. Sólo así, tras derrochar toneladas de kerosene en su Air Bus imperial y decenas de millones de dólares en hoteles de las mil y una noche puede conseguir que unos pobres infelices en Trípoli o en Bagdad, donde ni siquiera se imaginan quién es y de donde viene ese gorilón con cara de jeque apretujado en un flux que ya le quedó estrecho cuando se lo adquiriesen en la Place Vendôme, sólo tras ese monumental esfuerzo de sus equipos de guardaespaldas y jalabolas puede conseguir que le estrechen la mano y escancien su nombre: Ja-Bez, Ja-Bez, Ja-Bez. 


Pretendieron contrarrestar nuestra marcha, descomunal, entusiasta, militante, de cientos de miles de manifestantes con un puñado de desperdigados en una calle frente a la cancillería. Patético y lamentable. A eso se han reducido : a la nada vociferante de sus talibanes. Por eso y con el sol en la espalda vuela Chávez hacia el Oriente, a ver si le gana el duelo a los relojes y detiene la inclemente marcha del tiempo hacia la soledad. Porque lo que es aquí, en Venezuela, entre los que fueran los suyos, se le acabó lo que se daba. En la balanza de las querencias venezolanas el descontento se convierte en odio y el amor en desprecio. Imposible movilizar a las barriadas populares de Catia o de Antímano, de Petare o La Charneca para que le brinden esos baños de popularidad de que se alimenta su insaciable egolatría. Ni cartas ni papelitos, ni suspiros ni entregas. 


Entre Chávez y su pueblo se ha abierto un abismo de insatisfacción y de reproches, de amargura y descontento, de enconos y antipatías. Quien todo lo prometiera se escapa a ver a Gadafi o a Mugabe para encontrar consuelo. Sabe que de Cuba sólo puede esperar cuentas pendientes y otras por pagar. En cuanto a los que deben sus cargos a sus maletines, Lula y los Kirchner, Evo y Correa, Daniel Ortega y Zelaya comienzan a aproximarse al atardecer. Preparan sus maletas. Les queda poco.


Venezuela le vuelve las espaldas. Ni una manifestación son capaces de montarle para satisfacer su antropofagia. América Latina entierra sus gastados talismanes y levanta la cabeza hacia cambios de dirección. En Chile, Frei o Piñera – ambos recalcitrantes anti chavistas – se aprestan a dar vuelta la página al discreto filochavismo de la Sra. Bachelet. Los socialistas tendrán que cerrar su boca. En Argentina los mafiosos de la partida hacen sus maletas. Se enriquecieron lo suficiente como para retirarse a sus cuarteles de invierno: Calafate o La Plata. Lula, del que jamás se sabrá si fue algo más que el mascarón de proa de sectores empresariales, grupos de presión militares o intelectuales trotskistas, debe darle paso a la socialdemocracia brasileña. El chavismo se irá encogiendo inevitablemente, hasta reducirse a lo que un día fuera: el 5% de una ideología trasnochada. De Correa y de Morales no quedará nada. En cambio México, Chile, el Perú y Brasil seguirán marcando la pauta de la modernidad, única vía de escape a nuestras taras y atavismos. La vía que pronto seguiremos tras nuestro renovado liderazgo.


De allí la nostalgia de trasnochado turismo político que lastra estos encuentros de Chávez con los orangutanes africanos y los sátrapas orientales. De allí la miseria de sus actos. ¿Dónde enfrentará el amargo futuro que le espera? ¿En Trípolis o en Bagdad?


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



opiniónynoticias.com