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Caracas, Lunes, 06 de Septiembre de 2010
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El Alcalde que padecemos (III) PDF Imprimir E-mail
Escrito por Fernando Facchin B.   

altLa vialidad de Valencia es un desastre, calles llenas de hueco, aceras deplorables, ornato no hay, interrupciones vehiculares por trabajos municipales de larga data, inconclusos, como El Metro y la Av. Mons. Adam del Viñedo, servicio de transporte colectivo en lamentable estado


La Constitución Nacional en su Artículo 178, enumera, de manera enunciativa y no limitativa de las materias atribuidas al Municipio en los términos siguientes: "Son de la competencia del Municipio el gobierno y administración de sus intereses y la gestión de las materias que le asigne esta Constitución y las leyes nacionales, en cuanto concierne a la vida local, en especial la ordenación y promoción del desarrollo económico y social, la dotación y prestación de los servicios públicos domiciliarios, la aplicación de la política referente a la materia inquilinaria con criterios de equidad, justicia y contenido de interés social, de conformidad con la delegación prevista en la ley que rige la materia, la promoción de la participación, y el mejoramiento, en general, de las condiciones de vida de la comunidad.

La doctrina municipal prácticamente universal que es de la competencia municipal y de su responsabilidad la gestión de los "asuntos propios de la vida local, en lo que respecta a calidad de vida ciudadana y al desarrollo sustentable del municipio" y los asuntos propios de la vida local no se agotan en la prestación de determinados servicios.

Es evidente que el Municipio debe tener unas responsabilidades específicas en la atención de servicios elementales como la recolección de basuras y el barrido de las calles, pero más allá de la prestación de servicios, las responsabilidades municipales que tienen que ver mucho con el modo y la calidad de vida, la preservación de valores propios de la comunidad.

La comunidad tiene derecho constitucional a coparticipar en el proceso de toma de las decisiones que se refieren a actividades que puedan afectar su cotidianidad, y la afectación de su modo de vida en virtud de la existencia de asuntos de interés nacional no le deben privar a esa comunidad del derecho a opinar, a disentir o asentir, o a influir de alguna manera en la defensa de sus intereses locales como medio para el desarrollo comunitario y en la promoción del desarrollo político, económico y social.

El Artículo 178 citado determina las competencias municipales y ellas son entre otras: Desarrollo y protección de patrimonio histórico, viviendas de interés social, parques, jardines y plazas, vialidad urbana, ordenación de tránsito de vehículos, ornato público, servicio de transporte público organizado, con unidades en perfecto estado de funcionamiento para la prestación de un buen servicio, protección del ambiente, aseo urbano y domiciliario, comprendidos los servicios de limpieza, de recolección y tratamiento de residuos y protección civil.

Salubridad y atención primaria en salud, servicios de protección a la primera y segunda infancia, a la adolescencia y a la tercera edad; educación preescolar, servicios de integración familiar de la persona con discapacidad al desarrollo comunitario, actividades e instalaciones culturales y deportivas; servicios de prevención y protección, vigilancia y control de los bienes y las actividades relativas a las materias de la competencia municipal, seguridad ciudadana.

Ahora bien, piensa Ud. amigo lector que el Alcalde que padecemos cumple con sus obligaciones legales, por mi parte creo que no.

La vialidad de Valencia es un desastre, calles llenas de hueco, aceras deplorables, ornato no hay, interrupciones vehiculares por trabajos municipales de larga data, inconclusos, como El Metro y la Av. Mons. Adam del Viñedo, servicio de transporte colectivo en lamentable estado de uso, anárquico y violador de toda normativa civilizada de terrenos "de engorde" que son depósitos de monte y basura con proliferación de alimañas de todo tipo, aseo urbano deficitario al máximo, seguridad ciudadana no existe.

La incivilidad es dueña de Valencia. No hay programas de elevación de la conciencia cívica del ciudadano, no existen proyectos formulados y desarrollados por la comunidad, no existe un presupuesto participativo, el presupuesto municipal y su ejecución es un secreto, al no haber participación ciudadana no hay democratización del poder municipal, la autogestión brilla por su ausencia, los sectores de la zona sur y la zona industrial están en un caos total, donde la desidia municipal puso su bandera, así como en el resto del municipio. Sólo se observa una inaguantable ingobernabilidad municipal.

En otro aspecto, el desarrollo, protección y elevación del patrimonio cultural e histórico del municipio es una materia que no interesa al Alcalde que padecemos, una prueba de ello es el Ateneo de Valencia, donde la desidia municipal muestra sus rasgos de antivalores y desprecio total por ese patrimonio.

Ante lo planteado insisto que es necesario crear un Frente Amplio de Control Social Municipal que se coinvierta en el censor del munícipe que padecemos y denuncie, con la fuerza que da el poder ciudadano unido, los desafueros del funcionario de marras.

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El Carabobeño/OyN

 
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