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| Milicia y Universidad |
| Escrito por Hernán Castillo |
Incorporar a la universidad a la defensa nacional, en el contexto político y ambiental, cultural y emocional de odios y divisiones sociales
que ha creado la cúpula militar pretoriana que hoy gobierna, es algo así como transformar a la universidad en una fábrica de explosivos.Pero al contrario, igualmente, convertir a los militares en intelectuales, es como hacer de una fábrica de explosivos un recinto académico, en algún momento estallan. El fusil y la pluma, el cuartel y la universidad, los militares y los académicos cumplen funciones en la sociedad de naturaleza profesional radicalmente antagónicas, y combinarlos puede resultar mortal para la supervivencia democrática, sobre todo en sociedades institucionalmente doblegadas, como la nuestra. Por supuesto, lo cual no significa que existan individualidades en la institución militar dedicadas a la producción intelectual y otras actividades de naturaleza eminentemente civil, y profesores universitarios dedicados prioritariamente al estudio de la seguridad y defensa del Estado y las relaciones civiles y militares. Es decir, una cosa es colocar la investigación académica en función del desarrollo científico, tecnológico, industrial y militar y otra bien distinta es tratar de militarizar al sistema educativo en su conjunto. Las universidades mediocres son aquellas que se limitan a repetir información dogmáticamente, las universidades de calidad son aquellas que en sus laboratorios, bibliotecas y aulas, en los distintos niveles y especialidades, generan innovación tecnológica y crean nuevos conocimientos en todos los campos. Las universidades de calidad forman ciudadanos críticos con sensibilidad y compromiso social, y profesionales y técnicos capacitados para desempeñarse exitosamente en el sofisticado mercado laboral global moderno. En cambio, en la formación militar la obediencia y la subordinación a la superioridad jerárquica constituyen uno de los principales valores, en nombre de los cuales pueden incluso llegar hasta exponer su integridad física. La vida universitaria es cuestionamiento, la vida militar obediencia. En la Universidad Nacional Experimental de las Fuerzas Armadas UNEFA y en la Universidad Bolivariana de Venezuela UBV existen cuerpos de combate y están en vías de constituir el Frente de las Milicias Universitarias Bolivarianas, como se los ordenó "mi comandantepresidente". Ese frente de milicianos universitarios, como en el modelo cubano, está orientado a reprimir y tratar de intimidar a la oposición política, no para defender la Constitución, la soberanía, y la sociedad venezolana. El Presidente propuso la incorporación a las milicias bolivarianas de los jóvenes universitarios, a lo cual la representación estudiantil le respondió con el máximo rechazo "...quien quiera ser miliciano que ingrese a la Academia Militar, no a la universidad..." @CastilloHernan |