De los eventos esequibanos
Escrito por Luis Barragán | @luisbarraganj   
Lunes, 17 de Junio de 2019 00:00

altConfiamos en la sociedad civil organizada que, por todos estos años,  ha mantenido en pie nuestra histórica reclamación sobre el Esequibo.

Por supuesto, el pluralismo constituye una importante característica de la eficaz labor que la materia exige, junto a la sobriedad, la profundidad y el coraje de los planteamientos. 

Creemos conocidas las posturas asumidas por el parlamento,  la Fracción 16 de Julio y, particularmente, Vente Venezuela, sobre la gravedad alcanzada por un asunto que concierne a todos.  Por lo pronto, puede sintetizarse en la ausencia de una Política de Estado en el XXI, como ciertamente la tuvimos en el siglo anterior. 

Han sido muy escasas las oportunidades y los  recursos disponibles para difundir el caso, sistematizando la discusión pública,  por lo que naturalmente llama la atención todo evento que se haga, por pequeño o grande que fuere. Siendo tan escasas las oportunidades, los recursos y los eventos, obviamente pueden considerarse legítimos aquellos que dejen constancia de una amplitud y respeto por las instituciones democráticas que todavía quedan en pie.

El Congreso a celebrarse próximamente en la ciudad de Tucupita, teniendo por patrocinante y quizá soporte material a la gobernación del estado Delta Amacuro, obvió a la Asamblea Nacional y, específicamente, a la comisión especializada que creó sobre el problema esequibano, por cierto, a instancias de la Fracción 16-J.  Aspiråndose como un congreso nacional, nada más y nada menos,  es rigurosamente lógico concluir, por un lado, que los organizadores y las entidades comprometidas desconocen la legitimidad misma de la Asamblea Nacional; y, por el otro,  la demerita, aunque es el órgano que ha avivado y actualizado la materia, dándole el único soporte político y jurídico que ha tenido a través de sus acuerdos, advirtiendo con tiempo lo que lamentablemente ocurrió y ocurre en la Corte Internacional de La Haya. 

Señalado el caso en las redes digitales y, por respeto a nuestro modesto ejercicio parlamentario, declinamos toda invitación personal, tardía e improvisada, indicando la importancia - juzgada como decisiva -  de la Comisión Mixta de Defensa del Esequibo y la Fachada Atlántica, cuyo presidente tendrá que decidir en torno a la presencia y participación en el citado Congreso que muy evidentemente no estaba prevista, en caso de hacerse efectiva no sólo la solicitud que formalmente le hagan y hasta el copatrocinio que lo convierta automáticamente en una actividad de Estado y, mejor, esbozo de una futura Política de Estado, en libertad y democracia: ¿acaso la Asamblea Nacional no es un órgano del Poder Público?

Nuestro interés es el de recobrar la coherencia, el respeto y la eficiencia de nuestra histórica demanda.  No tenemos interés alguno en la polémica estéril, ni en descalificar personalmente a nadie, sino en la recuperación de los procesos y procedimientos que garantizaron el éxito del Acuerdo de Ginebra, a modo de ilustración.

Solemos llevar nota de todo lo acaecido en esta centuria respecto al Esequibo, intentando una historia y una sociología de la reclamación que obviamente ha experimentado un retroceso. Claro está, historia y sociología condicionada por la dictadura socialista.

 


blog comments powered by Disqus
 
OpinionyNoticias.com no se hace responsable por las aseveraciones que realicen nuestros columnistas en los artículos de opinión.
Estos conceptos son de la exclusiva responsabilidad del autor.


Videos



opiniónynoticias.com