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| "La economía del miedo", de Joaquín Estefanía |
| Escrito por José Carlos García Fajardo |
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miedo a quedarnos sin ese bien cada vez más escaso que se llama trabajo, a reducir nuestro poder adquisitivo, al subempleo, a la marginación económica y social. Como es omnipresente y está arraigado, produce desconfianza y conflicto con el "otro", al que se atribuye la culpa de lo ocurrido o de lo que puede acontecer, y genera la necesidad de protegerse de él. Esa es la ideología del miedo, que llega a través de sus transmisores, los "fabricantes de miedo", muy vinculados en la contemporaneidad a los medios de comunicación de masas y a la información, comunicación y propaganda que se transmite instantáneamente a través de Internet. El miedo se manifiesta cuando las relaciones de poder son muy extremas: se esfuman las certezas, lo garantizado, el statu quo, y emergen la precariedad y el desasosiego paralizante. Antes ello ocurría en tiempo de guerras y represiones políticas -cuando los inquisidores llegaban a las ciudades medievales, cuando entraban en vigor las leyes raciales contra los judíos, cuando los negros veían arder delante de sus casas las cruces de madera instaladas por el Ku Klux Klan, en los regímenes totalitarios o dictatoriales, pero ahora el temor se expande y añade otra naturaleza a la tradicional. El miedo adopta rostros inéditos. Hoy no se trata solo de los temores tradicionales a la muerte, el infierno, la enfermedad, la vejez, la indefensión, el terrorismo, la guerra, el hambre, las radiaciones nucleares, los desastres naturales, las catástrofes ambientales. El nuevo temor y desasosiego producidos por la crisis que se expande a la velocidad de la luz entre la ciudadanía paraliza las reacciones, incluso la del miedo al miedo mismo. Con la irrupción de una crisis tan profunda como la de nuestra época, conceptos como los del miedo y la inseguridad, que pertenecen con más propiedad a otras disciplinas sociales (la psicología, la psiquiatría) que a la economía, se han incorporado con mucha fuerza al análisis técnico de esta última disciplina. El dibujante El Roto publica una viñeta en la que un tipo con pinta de gran ejecutivo dice: “Tuvimos que asustar a la población para tranquilizar a los mercados”. La economía del miedo Joaquín Estefanía, Galaxia Gutemberg, 2011 |