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| Demasiado correctos |
| Escrito por Luis Carlos Zamora |
| Miércoles, 01 de Febrero de 2012 06:21 |
La red social Twitter anuncia que censurará mensajes y usuarios que atenten contra los preceptos morales, políticos, religiosos y morales en algunos países.
La decisión parece que se toma para que esta red social se enmarque dentro de lo que se llama "ser políticamente correcto", y para quedar bien con todos los gobiernos.Por "ser políticamente correcto" se entiende el tratar de evitar cualquier tipo de ofensa a grupos políticos, raciales o a minorías sociales; es decir, quedar bien con todo el mundo. Pero esta forma de actuar implica graves riesgos, pues puede llevar al inmovilismo político y a la ausencia de crítica. Si Twitter fue tan importante en la "primavera árabe" fue porque sus usuarios estaban expresando ideas contrarias a la ley imperante en ese momento y al gobierno de turno. Desde este punto de vista, los mensajes que invitaron a la revuelta en Egipto o Túnez los hubieran censurado en Twitter si esta medida se hubiera tomado antes, porque la rebelión es un delito castigado en todas partes, así en unas se entienda de una manera y en otras de otra. Ahora, meterse con la moral y con la religión para censurar un mensaje sí que lleva riesgos. Por ejemplo, en Irán se considera inmoral, a más de ilegal, la homosexualidad; entonces si alguien envía un mensaje defendiendo a los homosexuales lo tienen que censurar. Otro ejemplo: en Afganistán el trato a las mujeres es denigrante, entonces si se envía un mensaje que trate sobre la dignidad de todos los seres humanos y de los derechos de las mujeres a tener las mismas posibilidades de los hombres y el mismo trato, este podría por lo tanto ser censurado porque puede considerarse contrario a la moral o a la cultura imperante. Por ese camino seguramente se va a obtener un resultado diferente al que se buscaba, como es el de atentar contra la libertad de expresión, que es un derecho humano reconocido por las Naciones Unidas. Algo parecido pasa aquí en Colombia en relación con el gobierno de Juan Manuel Santos, que quiere "ser políticamente correcto" y quedar bien con todo el mundo. De esta manera se quiere meter a todos los partidos, que se supone defienden principios, estrategias y formas de ver el mundo para organizar la sociedad de maneras diferentes, en un solo movimiento político que es "la unidad nacional". El último partido en pedir la aceptación a la unidad nacional fue el Verde. Los que en la campaña presidencial acusaban a Juan Manuel Santos de ser un pícaro, los que cantaban "a mí no me pagaron, yo vine porque quise", dando a entender que en la campaña santista compraban votos o los cambiaban por contratos y prebendas, hoy se someten a la política presidencial. Ver a Lucho Garzón defendiendo las tesis que antes atacaba como el libre comercio, la privatización de Ecopetrol, el fuero militar y otras. Así, como en el caso de Twitter, se llega a un resultado diferente al buscado: un régimen político parecido al Frente Nacional, aunque peor, porque se trata de instaurar un verdadero partido único que en realidad constituye la negación de la democracia plena, del libre debate de ideas y de posiciones, donde todos están de acuerdo o fingen estarlo en defensa de sus conveniencias políticas. ¿Esa es la democracia que queremos? www.eltiempo.com |