|
||
| Opinion | ||
| Noticias | ||
¿Tarjeta única o unitaria?A propósito de la discusión en los sectores de oposición y partidos políticos sobre la conveniencia de la tarjeta única en las ... |
Política con P MayúsculaCon mucha fuerza el candidato de la Unidad Democrática, Henrique Capriles, dio demostraciones de practicar política con P Mayúscula al defender la soberanía ... |
Los chinos se pagan y se dan el vuChina es un país con enorme peso en el mundo de hoy. Se ha convertido en un socio importante para los latinoamericanos.... |
Educación y riquezaRafael llegó a Caracas hace cincuenta años con lo puesto y un real en el bolsillo. Luego de regalar medio a un amigo que le pidió ... |
En el siglo XIXHemos venido sosteniendo que Venezuela no saldrá del atraso ni entrará en la modernidad y el progreso hasta tanto no cierre ese círculo perverso del ... |
| Chile: nuevo fichaje del G-20 |
| Escrito por Emilio Nouel V. |
| Domingo, 29 de Enero de 2012 01:21 |
Hace algún tiempo escribí unas líneas en las que subrayaba la entrada de dos países latinoamericanos al club de las grandes ligas del planeta.
Decía allí que Brasil y México habían dado el salto a una “instancia” mundial en donde se cocinan importantes decisiones económicas y políticas con repercusiones globales. (“Brasil y México: interlocutores y competidores planetarios”, en Analítica.com)Añadía que el ejemplo de estas 2 naciones y sus gobiernos, en materia de logros económicos, cooperación e integración, podía convertirse en una fuerza vigorosa de equilibrio mundial y hemisférico que encauce a todo el continente por rutas de progreso, modernidad, bienestar de las mayorías y paz. El Grupo de los 20 es un foro de cooperación y consultas que procura la estabilidad de los asuntos económicos y financieros mundiales. En él están países desarrollados y emergentes. Desde Arabia Saudita, pasando por Indonesia y Australia, hasta Turquía y Sudáfrica. Otro país latinoamericano que lo integra es Argentina. Las cifras últimas, por ejemplo, en materia de comercio exterior (Informe sobre el comercio mundial 2011, OMC) indican que los países emergentes y en vías de desarrollo han alcanzado una mayor participación en el total mundial. El año pasado las exportaciones de estos países aumentaron un 17 % mientras que las de países desarrollados un 13 %. Lo cual dice del protagonismo ascendente de los países emergentes en este tipo de reuniones, antes más exclusivas. El país que para la próxima reunión del G-20 ha sido invitado es latinoamericano: Chile. Este gesto denota y anuncia buenas cosas. Es un reconocimiento a sus éxitos como nación. Ya forma parte de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) desde 2010. Pero también lo coloca en el centro de las decisiones de gran envergadura que habrán de tomarse en el futuro. Y en efecto, este país ha mantenido en los últimos años un crecimiento promedio del PIB del 4%. En la actualidad muestra un PIB per cápita de aproximadamente 16.000 dólares. Tiene el índice de desarrollo humano más alto de la región (0,805); una inflación de alrededor 2,6 %. Sus exportaciones se han ido diversificando (45% industriales, 45% mineras y 10% agrícolas) y se dirigen a los mercados de EEUU, China, Brasil, Japón, Corea del Sur, entre otros. En 2011, de un monto aproximado de 68.000 millones de dólares, el 64% de ellas se concentraron en China, EEUU, Japón y Unión Europea. 10 años antes, el monto fue cuatro veces menor: de 17.000 millones. (SICEX, ALADI) En libertad económica, Chile está en los puestos más altos, octavo en 157 países (Heritage Foundation). En materia de corrupción su puntuación es de 7,2 en una escala del 1 al 10 en que 1 es el más corrupto (Transparency International). En competitividad, su puntaje es de 4,7 en una escala de 1 a 6, en la que 1 es el menos competitivo (Foro Económico Mundial). Esta orientación exitosa de su política exterior comercial, concretada en el marco de una diplomacia de Estado, ha colocado a Chile en un sitial envidiable. Los gobiernos de distinto origen ideológico que han pasado por La Moneda, en lugar de torcer el rumbo de las políticas económicas y su estrategia internacional, las han reafirmado, creando un entorno nacional propicio para las inversiones nacionales e internacionales y sus relaciones con el mundo, todo lo cual ha conducido a que los índices señalados más arriba sean una realidad palpable para propios y extraños. |